Situación de fondo

Por el machismo las mujeres sufren mucho en Guatemala. Hay hombres que malgastan la mayor parte de sus ganancias en beber alcohol y por eso a las mujeres les quedan poco dinero para los gastos de la familia. Muy pocas mujeres tienen sus propios ingresos. El 70% de los niños Mayas es malnutrido porque la dieta consiste solo en tortillas y frijoles. Verduras, frutas y carne se consumen muy poco. Por causa de la deforestación es difícil obtener leña del bosque lo que ocasiona que ya hay familias que tengan que utilizar los pocos recursos económicos disponible para comprarla. La mayoría de las mujeres Mayas cocina en fuego abierto. El fuego ocupa mucha leña y causa mucho humo que es malo por la salud. Cocinando con un fuego abierto también es peligroso y a veces pasan accidentes graves con niños.

¿Que hacemos?

La Fundación Guacamaya ayuda a mujeres con el desarrollo de su propio huerto. Ellas pagan una pequeña colaboración y reciben un rollo de malla para gallinero, semillas y unas plantitas de verduras y de papaya. Ellas participan también en una capacitación sobre el manejo el huerto. Las mujeres reciben apoyo también para construir su gallinero. La familia tiene que conseguir la madera necesaria y recibe láminas, un pedazo de malla para gallinero y un bebedero. También durante la capacitación aprenden más sobre la crianza de gallinas. La mayoría de las mujeres tienen gallinas, pero las gallinas son muy poco productivas mas que todo porque la mayoría de los pollitos muere muy rápido por falta de cuido. Por ausencia de un gallinero también gallinas grandes pueden morir por el mal tiempo o por animales que las atacan como tacuazines. Con el gallinero se evitan muchos de estos problemas.

En 2014 la fundación también ayudo a más que 100 mujeres Mayas con la crianza de patos. Ellas recibieron tres patos jóvenes y una pequeña capacitación sobre la crianza de patos. La crianza de patos tiene mucha más ventaja que la crianza de gallinas. Los patos son más fuertes y no mueren por las enfermedades contagiosas que matan a gran cantidad de gallinas. Los patitos también son mas resistentes que los pollitos. El proyecto salió muy exitoso y hay muchas mujeres que comenzaron hace un año con tres patos y ahora ya tienen mas de 30.

El huerto y una crianza más productiva de gallinas y patos ayudan a las mujeres para variar mas la dieta y si les sobran verduras, gallinas o patos ellas también pueden venderlos para obtener así su propia fuente de ingresos y ser menos dependiente de sus esposos. En los años pasados la fundación ayudo también a muchas mujeres con una estufa que ahorra leña. La estufa no sólo ahorra leña (por lo tanto tiempo y dinero), pero también causa menos humo y es menos peligrosa que un fuego abierto.